Si queréis visitar una auténtica ciudad castellana no dejéis
de pasar por Lerma. Nosotros estuvimos allí un día y la verdad es que nos
encantó. Se puede recorrer con facilidad y su gastronomía, sobre todo sus
asados están para chuparse los dedos, por lo que hay gran movimiento de
turistas, sobre todo a la hora de la comida.