La
verdad es que los platos con tomate, excepto la pasta, no me suelen gustar
mucho, pero bueno de vez cuando se lo hago a mi chico y a mí me gusta catarlos.
Por supuesto este plato está mucho mejor con tomates de la huerta, aunque en mi
pueblo todavía tardarán unos días, así que he decidido hacerlo con tomate
Orlando que era el que tenía en casa y que a mi personalmente me encanta, quizá
será porque desde pequeña es el que ha utilizado mi madre para cocinar. Ahora he
probado otras variantes de diferentes supermercados y no me convencen, sobre
todo esos que van enriquecidos. Por eso prefiero añadir el tomate Orlando y
enriquecerlo a mi modo con las verduras o las especias que prefiera para cada
receta.