Hoy os
traigo un plato manchego con un millón de calorías, pero que está exquisito.
Incluso sale en uno de los pasajes de El Quijote, pero bueno como ha sido uno
de los pocos libros que no he podido terminar de leerme, mi receta la saque de
un bar en Madrid donde iba hace años, aunque por desgracia tampoco me acuerdo
del bar así que sólo os puedo decir que estaba cerca de Alonso Martínez.