Este
año conocí la ciudad de Pamplona llevaba tiempo queriendo pasar por allí, pero
nunca venía bien, así que este año decidí entrar a pasar un mañana y tomar sus
ricos pinchos. El único problema que hacía un día de perros y no pudimos
disfrutar lo suficiente de esta ciudad.
En
Pamplona hay que ver esencialmente dos cosas: el casco antiguo y la ciudadela.
Ésta última sólo la pudimos ver de pasada ya que llovía mucho y decidimos
continuar nuestro camino hacía el norte. Al primer lugar donde nos acercamos
fue al Ayuntamiento y la verdad es que me pareció bastante pequeño en
comparación a lo que se ve en la televisión el día del chupinazo.