Ayer
estuvimos disfrutando de uno de los mejores carnavales de la provincia, “Los
Diablos” de Luzón. Todo comienza después de comer cuando algunos vecinos de la
localidad comienzan su ritual de disfrazarse, se colocan sus ropas negras, se
embadurnan la piel con hollín, se colocan sus grandes cuernos y cencerros y se
meten en la boca un trozo de patata que les sirve para refrescarse.