Jamás olvidaré la primera visión de la ciudad de Venecia. En
ese momento me di cuenta que el viaje que estábamos realizando merecía la pena.
Llegamos a Venecia en autobús, ya que como el viaje lo hicimos en coche,
decidimos coger el alojamiento fuera de la ciudad. Esto tiene sus pros y sus
contras, su ventaja principal el precio, el contra que siempre es bonito estar
en la ciudad elegida y no tener que estar dependiendo del transporte, pero os
aseguro que es barato y funciona muy bien, ya que hay muchas paradas de autobús
y a diferentes horas del día, por lo que puedes quedarte hasta que anochezca
para ver Venecia iluminada.