El Castillo de Ponferrada es uno de los más bonitos y mejor
conservados que existen en la Península Ibérica. Los amantes de los templarios
no deberían dejar de visitar esta fortaleza que cuenta con 8.000 metros
cuadrados, aunque hay algunas partes del castillo a las que no dejan acceder al
público, se puede recorrer la mayoría de la fortaleza, lo que hace que se pueda
conocer un poco mejor esta orden, incluso si subís a alguna de sus torres
tenéis unas preciosas vistas de la ciudad.
La entrada al castillo cuesta seis euros y se tarda algo más de una hora en recorrerlo, ya que tiene varias salas didácticas y luego hay que ver el exterior, que para mí fue lo más impresionante. Tened en cuenta que los lunes cierran, por lo que no vayáis ese día.
El castillo propiamente dicho comenzó a construirse en el
siglo XIV y pasaron por manos de varios señores de la Orden del Temple hasta
que en 1507 tomaron posesión de la fortaleza los Reyes Católicos, no obstante,
siguieron añadiéndose partes hasta el siglo XX. Dentro de una de las torres hay
una especie de centro de interpretación, donde explican la construcción del
castillo, así como el resto de las fortalezas que hay en Castilla-León.
En otra parte de la fortaleza también se puede admirar la
exposición Templum Libri, que muestra algunos de los libros más bellos de la
Historia. En ello se pueden ver mapas de la Edad Media, biblias, así como un
sinfín de libros que merece la pena ojear.
No obstante, no es lo único que se puede ver en Ponferrada,
también hay tres museos, aunque no pude visitar ninguno, ya que la visita al
castillo nos llevo mucho tiempo y la pequeñaja no aguantaba más. Me quedé con
las ganas de visitar el Museo del Ferrocarril, que se encuentra en la antigua
estación. No obstante, para los amantes de la radio pueden acercarse hasta el
Museo de la Radio Luis del Olmo, aunque según me han contado está demasiado
dedicado a la figura del periodista y por eso desestimé la visita. Y para
terminar también pueden ver el Museo del Bierzo, que se encuentra en el antiguo
Palacio Consistorial y Real Cárcel, que permite recorrer la historia de la
comarca desde la Prehistoria hasta el siglo XIX.
Hola Laura, me encantaría visitar este castillo, de hecho está entre mis planes futuros pero tendrá que esperar un poquito. con todo lo que cuentas ya me entran más ganas de ir... tiene que ser precioso también su interior y los tesoros que guarda.
ResponderEliminarYa veo que tus vacaciones han sido muy bien aprovechadas, sin duda un lugar precioso para pasar unos días disfrutando de todo lo que nos ofrece, BSS!!
ResponderEliminar¡Hola, Laura!
ResponderEliminarMe encantan los templarios. Lástima estar tan lejos y mientras vivía en España, no haber conocido más mi propio país.
¡Gracias por darlo a conocer!
¡Besotes y feliz día!
Muy bonito el castillo de los templarios, vaya sitios que has visitado tan interesantes. Mucho disfrutaste, que bien!!
ResponderEliminarUn beso
Un lugar precioso Laura, yo hace tiempo que me apasionaba la historia de los templarios y me leí la todo lo que había sobre ellos, me encantaría visitar el castillo pues con lo que cuentas dan ganas de ir, las fotos preciosas.
ResponderEliminarUn besito y feliz semana.
Que bonito Laura, buena idea , apunto para visitar.Besos
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